Hablan los que siguen haciendo historia.

27 septiembre, 2013 at 6:16 PM

Por Mariano Pagnucco.

Las 10 preguntas por los 90 años de la radio en Argentina.

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La radio se vistió de gala para celebrar su cumpleaños y nosotros, desde Narrativa Radial, quisimos compartir el acontecimiento junto a los protagonistas que cada día continúan escribiendo la historia del medio.

La más joven de la lista es Julieta Pink, quien todavía recuerda entusiasmada cuando Mario Pergolini llamó a su casa para avisarle que había quedado en un casting de nuevas voces. También está Carlos Ulanovsky, tan apasionado por la radio que se convirtió en su historiador más reconocido y todavía hoy, dice, sigue aprendiendo frente al micrófono. Aunque Daisy May Queen sea un emblema indiscutible de las FM musicales de los 90, no se queda en el pasado y vive plenamente el presente. El animal de radio por excelencia, Lalo Mir, agradece trabajar divirtiéndose, o divertirse trabajando, que para él es lo mismo. Y si de autoridad radiofónica se trata, no podía faltar Betty Elizalde, una dama con más de cinco décadas al aire que rememora con cariño su famosa “etapa sexy” en el éter. Otro que se sumó al festejo es Alejandro Apo, el hombre que reivindica la radio artesanal que lo deleitaba de chico.

Cada uno desde su lugar, más ligados a la frecuencia o a la amplitud modulada, representando generaciones y períodos distintos, y hasta admirados entre sí algunos, tres voces femeninas y tres masculinas dijeron presente para levantar sus copas. El brindis, por supuesto, fue a la salud de la radio, el refugio de todos ellos. Y de todos nosotros.

1.- ¿Cuál es su primer recuerdo sonoro de la radio? 

Julieta Pink: Música, publicidades, rankings.

Carlos Ulanovsky: Los primeros son infantiles. Estoy yo en mi casa de Floresta, junto a mi mamá que cumple alguna tarea doméstica, escuchando el programa “Entre tangos y boleros”, que si no recuerdo mal salía por Radio del Pueblo, a la noche, después de la cena. Otra: tengo cinco años, convalezco de una operación de amígdalas (cirugía menor, de moda por entonces en la clase media ascendente porteña), y en la cama escucho que en el último minuto del partido Boca le hace un gol a Racing y le gana el partido. Ya soy del equipo derrotado, y como no puedo hablar (y mucho menos gritar, por la operación) me pongo a llorar.

Daisy May Queen: Cuando recién empecé a escuchar radio, escuchaba “9PM” con Lalo Mir y Elizabeth Vernaci. Me acuerdo de las cosas maravillosas que Lalo escribía y leía.

Lalo Mir: La radio capilla en la cocina de mi casa en San Pedro. A la tardecita sonaban radionovelas. Y un programa que se llamaba \\\\\\\”El Glostora Tango Club\\\\\\\” que escuchaban mis padres.

Betty Elizalde: Lo que escuchaban mis padres, como les sucedía a todos los chicos: los programas de los Pérez García, Niní Marshall, Fidel Pintos, “El Glostora…”. Sobre todo me enganchaba con los radioteatros, porque me gustaban mucho las voces.

Alejandro Apo: Cuando yo era pibe, dominaba Rivadavia. Supongo que “El Fontana Show”, Rina Morán, Beba Vignola, Cacho (Fontana). Y, por supuesto, uno de los recuerdos más fuertes que tengo es el de Hugo Guerrero Marthineitz con “El show del minuto”. Eso lo escuchaba apasionado porque era una radio de climas y yo tenía la sensación de que Guerrero había dividido en dos la historia del medio. También las transmisiones de fútbol: primero a Fioravanti y más adelante a Muñoz.

2.- ¿A quién reconoce como referentes? 

Julieta Pink: No crecí escuchando personas sino formatos de programas. Cuando hablaban los conductores cambiaba, ponía música y anunciaba los temas.

Carlos Ulanovsky: Tengo cientos de referentes. Podría escribir un libro con esa larguísima lista… ah, cierto, ya lo escribí, se llama “Días de radio”. Sigo teniendo aún hoy una actitud permanente de aprendiz, y casi todos con los que trabajé me enseñaron muchas cosas buenas y útiles que me sirvieron para mejorar.

Daisy May Queen: El comunicador que más me gustó desde siempre es un inglés que se llama Chris Evans.

Lalo Mir: Muchos. Hugo Guerrero Marthineitz, Edgardo Suárez, Fontana, Larrea, Dolina… y hay decenas de nombres más y algunos que no tienen nombre, no sé quiénes son, pero los escuché una sola vez y algo se me quedó pegado.

Betty Elizalde: Me fascinaban las voces de las grandes actrices del radioteatro: Hilda Bernard, Olga Zubarry, Nelly Hering, Mecha Ortíz con su voz hombruna. También Rina Morán o Beba Vignola, pero yo no distinguía entre actrices o locutoras, lo importante era la voz. Entre los hombres puedo nombrar a Julio César Barton, Cacho Fontana y Hugo Guerrero Marthineitz.

Alejandro Apo: Guerrero Marthineitz, porque fue un maestro, inventó una manera de leer; yo me río cuando me elogian por cómo leo al aire, él fue el más grande de todos. Nunca pensé que un tipo podía hacer silencio y generar en los oyentes una expectativa tremenda.

3.- ¿Qué significa la radio en su vida? 

Julieta Pink: Es parte de mi vida. Desde los 18 que vivo de ella y todavía me parece un sueño. Tuve mucha suerte y agradezco todos los días ir a la radio. Me divierte, me relaja, me llena.

Carlos Ulanovsky: La radio significa uno de mis grandes metejones laborales. El lugar en donde me pude desarrollar profesionalmente, convertirlo en medio de vida y un espacio formidable de libertad, en donde casi todo lo que digo es casi todo lo que pienso y de impunidad, en donde me animo a hacer cosas que nunca pensé que haría. Como, por ejemplo, personajes. Una vez en “El ventilador” hice a Carloncho, el payaso triste y otra vez a Silvita, una nena candorosa y vivaz. Los hice sin pensar y, lo principal, sin ponerme colorado porque pensé: Total… nadie me ve.

Daisy May Queen: La radio es mi trabajo. Lo disfruto, me divierto, pongo todo de mí y estoy comprometida con lo que hago, pero salgo de la radio y mi vida es mi vida, no mi trabajo.

Lalo Mir: Tal vez sea el significado de mi vida, lo que me ha mantenido en línea conmigo mismo todos estos años. Fundamentalmente, la radio es mi trabajo, pero es más que eso. Trabajar en radio es como jugar a trabajar, un placer que va más allá de la obligación. Siento que tengo un privilegio que se nos da a pocos: laburar divirtiéndonos.

Betty Elizalde: Yo que soy una solitaria y no me gustan mucho las multitudes, en la radio encuentro la contención necesaria. Es donde me siento querida, respaldada, con permiso para decir cosas. A diferencia de mi vida fuera del micrófono, en la radio no soy tímida ni fóbica con la gente, y hasta tolerante frente a las críticas. Lo que me pasa con este medio es una sensación muy parecida al amor.

Alejandro Apo: Tengo la sensación de que siempre está en el mismo lugar de afecto y de sugestión que tiene desde sus inicios. La radio acompaña, no interrumpe la actividad porque se puede escuchar mientras hacés otra cosa. Por eso no la pueden derrotar, a pesar de los adelantos de la tecnología.

4.- ¿Cómo fue su primera experiencia al aire? 

Julieta Pink: En una radio zonal, FM Activa de Caseros. Saludamos a la audiencia con mi amiga Majo y cuando tiramos el primer tema, el operador se había ido a abrirle la puerta a un amigo… El primer bache en la radio, inolvidable.

Carlos Ulanovsky: La primera vez que mi voz salió al aire fue en el programa “Ramos generales” que a fines de los 60 Mario Mactas y Mario Sábato hacían por Radio Municipal, cuyos estudios quedaban en un subsuelo del Colón. Yo iba como seguidor del programa y un día me invitaron a hablar. La primera vez que tuve un programa propio fue un poco después, en 1970, en la misma radio, un espacio semanal llamado “Jarabe de pico”, en compañía de una amiga, también periodista, lamentablemente fallecida, Silvia Rudni. Muchísimo tiempo después, en 1998, cuando hacía un ciclo de nostalgia en Radio Splendid llamó una oyente ofreciendo unas cintas abiertas que tenía con dos programas del ciclo. Las hice reproducir y me pareció escuchar a alguien muy soberbio, demasiado canchero, alguien que ya no era yo. Por suerte.

Daisy May Queen: Estaba muy nerviosa. La primera vez que salí al aire en una radio grande, fue haciendo la publicidad de arroz Gallo Oro en el programa de Rolando Hanglin en Radio Continental. Lalo Mir: Tengo dos primeras. En San Pedro, en plena adolescencia, como uno más en un programa estudiantil. No me acuerdo casi nada, salvo el terror y la adrenalina. La otra, en Baires, no fue muy buena. Como locutor suplente en Del Plata, hacía el laburo de un oficinista, escribía en un libro rubricado lo que se iba transmitiendo. Un embole. Una vez por hora me dejaban identificar la radio: \\\\\\\”Transmite LS10 Radio Del Plata. 1030 en AM, 95.1 en FM. Buenos Aires, Argentina\\\\\\\”. Eso era todo.

Betty Elizalde: Tuve que hacer una suplencia en radio El Mundo, en un programa muy popular que se llamaba “Qué pareja”. Estaba todo libretado y los locutores hacían de partenaires, acompañaban. A mí me mandaron al estudio un minuto antes de salir al aire, sin posibilidad de repasar el texto. Evidentemente, la locutora de turno tuvo mala leche, porque me dio el libreto a último momento. Salí estoica de esa experiencia, no se me movió un pelo. Quizás por mi nivel de irresponsabilidad, quedé re contenta por haber participado en ese programa, a pesar de que el animador se enojó con el equipo porque me habían dado el texto a último momento y podía haber salido todo mal.

Alejandro Apo: Me presentó Ricardo Arias en Radio del Pueblo, era la campaña de Vélez. Él relataba y comentaba Parnisari. Arias dijo “Ahí está el hijo de un gran periodista, Apo; es Alejandro y lo vamos a tener de colaborador”. Yo dije “Muchas gracias”, nada más. Pero cuando ese día di la primera información de básquet, hubo alguien que dijo “¡Qué bien que sale este pibe!”. Siempre fui mimado por los elogios.

5.- ¿Qué momento de su carrera recuerda con más cariño?

Julieta Pink: Cuando quedé en el casting de Cuatro Cabezas para la X4. Yo estaba en casa de mi amiga y mi hermana tocó timbre gritando: “¡Llamó Mario Pergolini, dice que llames a este número que quedaste!” Esa radio fue mi escuela, ahí aprendí un montón.

Carlos Ulanovsky: Los dos años que hicimos “El ventilador”, conducido por Jorge Guinzburg, con Adolfo Castelo, Gabriela Rádice y María O’Donnell no pudieron ser mejores.

Daisy May Queen: Éste, porque tiene el balance exacto. Me gusta mucho lo que estoy haciendo, sin desmerecer mi pasado radial pero tampoco poniéndolo en un pedestal. Soy muy del presente. La vida es hoy.

Lalo Mir: Muchos, uno no puede ser tan ingrato y elegir un solo momento. El auge de “9Pm” en Del Plata, fue genial. La despedida de “Tutti frutti” con cientos de personas casi cortando la avenida Santa Fe. El recreo de “Radio Bangkok”: hacíamos un recreo al mediodía y nos íbamos todos al bar del gallego de enfrente a llenar los tanques. Los conciertos de El Pollo Cohen y sus Dentaduras Postizas… y paro, pero pudo seguir.

Betty Elizalde: Disfruté mucho la etapa sexy, me fascinaba ese juego actoral. Si bien tenía textos maravillosos de grandes autores como Eduardo Gudiño Kieffer, me daban amplia libertad para modificar los textos y adaptarlos al aire de la radio. Y me encantaba componer a ese personaje súper sexy que nada tenía que ver con mi personalidad. También disfruté de participar en equipos periodísticos impresionantes, como fue el de “El buen día” con Tomás Eloy Martínez, César Bruto, Carlos Burone.

Alejandro Apo: Todos, porque, como dice Víctor Hugo de él, yo soy una sucesión de golpes de suerte. Hacer “Todo con afecto”, “Donde quiera que estés”, el homenaje al fútbol los sábados o comentar partidos, es hermoso para mí.

6.- ¿Y el que prefiere olvidar?

Julieta Pink: Ninguno. Hoy pienso en el sacrificio de ir a tomar el bondi para Caballito un domingo a las 5 de la mañana o volver muy tarde a Caseros, y ahora me daría miedito. Pero a nivel experiencia, hasta las más difíciles habrán servido para algo.

Carlos Ulanovsky: Prefiero olvidar que cuando se terminó “El ventilador”, nos había contratado a un grupo de los que allí estábamos (sin Jorge, sin Adolfo) la Radio Libertad de Romay. Y un día, a horas del debut, con acciones de prensa desplegadas y todo, nos avisaron que el programa no iba. Fue un duro golpe y la confirmación de que hay gente sumamente informal.

Daisy May Queen: Ninguno. No me arrepiento de nada de lo que hice. Todo me llevó a alguna parte. Y fue y es disfrutable.

Lalo Mir: Nada, o casi nada. Renegué de ciertos bochornos después de haberlos hecho. Pero con el tiempo todo empieza a tener sentido y nada fue tan tremendo como para olvidarlo. Uno es eso también, lo bueno y lo malo, ying y yang, las dos caras de la moneda.

Betty Elizalde: Cuando sentí que ya no estaba tan contenta y feliz de ir a grabar “Las siete lunas”, empecé a bajar la cortina. Hasta ese momento esperaba con alegría la hora de ir a grabar y de improvisar en el estudio. Luego sentí que tenía que dejarlo para dedicarme al tipo de programa que hago hasta el momento.

Alejandro Apo: Irme de Continental después de 18 años fue un golpe duro. Además, me separaba de mi amigo y mejor relator de fútbol del planeta y sus alrededores: Víctor Hugo.

7.- ¿Cuáles son las cualidades indispensables para ser parte de la radio? 

Julieta Pink: Tener muchas ganas de hacer radio. Todo lo que hagamos con muchas ganas, con pasión, tiene que salir bien y gustarle a alguien.

Carlos Ulanovsky: ¿Una voz seductora? ¿Una adecuada arquitectura vocal? ¿Un modo oportuno de manejar réplicas y chascarrillos? ¿Simpatía natural? ¿Sentido común? ¿Cuantiosa erudición? ¿Notable información?… Todo eso, y nada de eso, reemplazado por un cruce expresivo esencial: inteligencia con emoción. Inteligencia y emoción (inteligencia más emoción o inteligencia con emoción) son lo principal.

Daisy May Queen: Poder hablar, ja. Creo que esa es la única indispensable.

Lalo Mir: La rapidez mental, el repentinismo, la originalidad, pero también la curiosidad. El tipo curioso se sigue sorprendiendo, siempre. No hay que perder la capacidad de asombro. También recomiendo actividades como la lectura y los viajes, pero no tan literalmente. Sé andar por la vida leyendo y viajando sin tener un libro en la mano y dando la vuelta a la manzana.

Betty Elizalde: Hoy parecería que la única condición imprescindible es tener plata, porque cualquiera hace radio. Yo sigo privilegiando la excelencia, la inquietud permanente por mejorar cada día, pensar las 24 horas en función de la radio.

Alejando Apo: El amor a este medio. La radio es un hecho vocacional y a mí me gusta la radio de hechura artesanal, es un placer.

8.- ¿Qué escucha habitualmente?

Julieta Pink: De todo, salteadito.

Carlos Ulanovsky: Escucho programas de las radios en que trabajo, que ahora son Nacional y Continental. Escucho sin orden, anárquicamente, en el auto haciendo descontrolado zapping entre 24 radios AM y FM y con preferencia a los inteligentes de siempre: Dolina, Lalo Mir, Eduardo de la Puente, Hugo Paredero (ahora no está), Víctor Hugo, Héctor Larrea, Andy Kusnetzoff, Matías Martin, Sebastián Wainraich, Alejandro Apo, Juan Alberto Badía, Betty Elizalde, Eduardo Aliverti, la negra Vernaci, Juan Carlos Mesa (no sé si está ahora).

Daisy May Queen: A mis oyentes y mucha radio inglesa.

Lalo Mir: Las radios más exóticas que encuentro en el dial. Hay programas sorprendentes: predicadores, sanadores, clubes de fans, radios paraguayas donde se habla guaraní… El que busca encuentra.

Betty Elizalde: Más AM que FM porque la música por radio no me interesa. Se perdió la costumbre de nombrar el tema y el intérprete, así que muchas veces te quedás con las ganas de saber quién cantaba. Busco, sobre todo, programas periodísticos o programas donde haya una persona que tiene cosas para contarme, aunque no son muchos.

Alejandro Apo: A Víctor Hugo, a Larrea, a Dolina. Los clásicos, las personas que hacen un programa con el gusto radial, con calidad en el envoltorio más independencia en la opinión. Si bien soy de la radio artesanal, la radio de climas, me gustan algunos de ahora: Matías Martín, Sebastián Wainraich.

9.- ¿Qué lugar le gustaría ocupar en la historia del medio?

Julieta Pink: No lo pensé, no me preocupa quedar en la historia.

Carlos Ulanovsky: Simplemente, el lugar que me gané y tengo. Con eso me alcanza.

Daisy May Queen: En su momento me jodió profundamente que Carlos Ulanovsky me omitiera de su libro “Días de radio”, pero hoy día le doy menos importancia a los premios y a los reconocimientos que, a fin de cuentas, no me los voy a llevar a la tumba.

Lalo Mir: El que tengo. Ya estoy hecho. Todo lo que venga de ahora en más es puro bonus track.

Betty Elizalde: Ya tengo un lugar, le guste a quien le guste y le moleste a quien le moleste. Una encuesta de la BBC de Londres decía que el 50 por ciento de los oyentes te quiere y el otro 50 por ciento, te detesta. Me podrán detestar muchos, pero no me pueden negar.

Alejandro Apo: El que ocupo. No tengo un lugar destacado, pero al menos generé que algunas personas se inclinaran hacia la lectura. En un mundo que no invita a leer, si generamos que alguien lea es maravilloso.

10.- ¿Cuáles son sus deseos para la radio en su cumpleaños 90?

Julieta Pink: Que siga, que resista, que no hay nada que la supere. Por más tele, podcast, Taringas y cosas que almacenen momentos de radio, no hay como el vivo.

Carlos Ulanovsky: Que la radio siga nacional y popular, gratuita y coloquial, sensible y personal y tantas cosas más. Tiene 90 años y no fue a parar al geriátrico de los medios como muchos hubieran deseado. Eso ya es bastante para esta digna bisabuela.

Daisy May Queen: Que sople todas las velitas. ¿Podrá?

Lalo Mir: Que continúe siendo siempre igual. Simple. Sencilla. Un micrófono para una voz con algo para decir y una oreja dispuesta a escuchar.

Betty Elizalde: Dejar hacer, que las cosas fluyan. Yo tengo la convicción de que por más adelantos tecnológicos que aparezcan, las ideas siempre surgen de la cabeza. Lo esencial para hacer radio no se encuentra en internet ni en ningún otro lado.

Alejandro Apo: Espero que sigamos yendo hacia una radio artesanal: poder combinar un separador, unir un tema con una anécdota contada por una voz. Hay que volver a la esencia de la radio. Se viene eso, un estilo instalado por los maestros de la radio y que los chicos de ahora, de un modo mucho más atrevido y descarnado, también persiguen. La búsqueda de una radio artesanal que es tan valiosa para el oyente.

Pink se puede escuchar en “Metro y medio” (Metro, FM 95.1, lunes a viernes de 18 a 21). Ulanovsky conduce “Reunión cumbre” (Nacional, AM 870, sábados de 13.15 a 15) e integra el equipo de “La vuelta” (Continental, AM 590, lunes a viernes de 17 a 19). May Queen es la voz de “Curiosa noche” (Vale, FM 97.5, lunes a viernes de 22 a 1). Mir comanda “Lalo por hecho” (La 100, FM 99.9, lunes a viernes de 9 a 13). Elizalde llena de radio las tardes con “Siempre Betty” (Ciudad, AM 1110, lunes a viernes de 15 a 18). Apo difunde literatura y fútbol en “Donde quiera que estés” (Nacional, AM 870, lunes a viernes de 15 a 17) y “Todo con afecto” (AM 870, sábados de 15 a 18).