La radio no está de buen humor.

22 septiembre, 2013 at 10:52 PM

Por Marcelo Cotton.

20081251847la radio y la vieja

Tres humoristas: Alejandro Sanz (integrante del Trío Laurel y humorista en Radio Continental), Diego Recalde (actor y guionista de El Show de la Noticia, el programa conducido por Roberto Petinatto en las mañanas de la FM 100) y Pedro Saborido (ex humorista de radio y actual co-equiper de Diego Capusotto) nos ayudan a reflexionar sobre la actualidad del humor radiofónico. 

De todos los momentos de radio, quizás hoy, el del humor, paradójicamente, sea el más serio. O para decirlo de otro modo: al que más respeto y atención el oyente dedica. Será porque la risa, como sabemos, es distensión, descarga, y esto no es poco importante, ya que el mismo Freud dedicó al tema uno de sus estudios.

Pero también, al decir de Alejandro Sanz: “El humor es una herramienta que bien utilizada tiene una fuerza y un poder impresionantes”. Y a través de su prisma se pueden decir cosas que no se tolerarían escuchar de otro modo.

Probablemente también, porque entre tantos temas de “actualidad” presentes en la radio, esos mismos tópicos, desde el humor, como dice Pedro Saborido: “se logra más identificación con los oyentes”.

Sin embargo, no encontramos hoy grandes producciones humorísticas, dignas del recuerdo y la trascendencia. Quizás esos pocos momentos de humor, bien elaborados, con guiones, efectos de sonido y remates, llamen la atención en contraste con los otros momentos de radio, ni demasiado informativos, ni demasiado analíticos, ni demasiado narrativos, ni demasiado musicales, ni demasiado nada en particular.

Agrega Sanz: “Creo que la radio está pasando por una gran carencia de contenido y el humor no está lejos de eso. Los conductores buscan estilos de humor acordes a su manera de hacer radio y creo que eso empobrece la posibilidad de encontrar originalidad”. Y Saborido coincide: “Se apuesta más a la impronta de los que salen al aire. Sobra charla improvisada, y desde allí se pretende disparar el humor hoy en día. Falta más producción. Y no se aprovecha la potencialidad de la radio.”

Entonces podemos encontrar conductores que se hacen los pícaros con las locutoras, columnistas que interrumpen su columna para dejarse tentar por un chiste, operadores que irrumpen el aire con un efecto de risas o un sonido escatológico, o lo que es peor, humoristas tentados a conducir un programa periodístico –como es el caso de Dady Brieva, un cómico que ha demostrado ser muy gracioso cuando hace humor pero patético conduciendo un magazine de actualidad-.

Con esto no estamos diciendo que no vale cambiar los papeles de vez en cuando, ni tomar las cosas menos a pecho. Sino todo lo contrario. De hecho, el programa El Show de la Noticia, conducido por Roberto Petinatto en las mañanas de FM 100, es uno de los programas más descontracturados y cómicos, donde se mezcla la actualidad con el humor, sabiamente. No por magia de su conductor –al que no le negamos su chispa y espontaneidad- sino por un equipo formado por productores y, sobre todo, guionistas que hacen de cada suceso, un hecho humorístico. Diego Recalde forma parte de ese equipo, y reflexiona sobre el rol del guionista en la radio: “los guionistas en este país, misteriosamente, no son respetados. Les niegan sus derechos de autor y les toquetean sus guiones con la intensión de mejorarlo provocando el efecto contrario”. Y Sanz, agrega: “falta inversión en buenos equipos de trabajo que incluyan los profesionales adecuados (guionistas, músicos, actores)”.

Lejos parecen haber quedado los grandes del humor en la historia de la radio (ver nota “Reseña de nuestro humor radial” Por Oscar Bosetti), los que, con creatividad y maestría, usaban las infinitas herramientas del lenguaje radiofónico para darle un vuelco a la dura realidad y –sin necesidad de ocultarla- regalarnos esa mirada que permite hacer menos trágico –y más alterable- nuestro destino. Quebrar la lógica, las convenciones y formas instaladas, para reírnos; poniendo en evidencia lo absurdo que muchas veces somos.

Pero cada época tiene sus lógicas propias, sus discursos cimentados, y propone nuevos desafíos. “La política y los políticos siguen siendo el blanco del humor, pero creo que el desafío hoy es hacer humor autocrítico profundo”. Dice Alejandro Sanz.

La Revista Barcelona –más allá de su estilo mórbido- demuestra un cambio en el blanco del humor: lo absurdo hoy son los propios medios de comunicación. Y aquí la paradoja: ¿Aceptarán los medios que, desde allí mismo, nos riamos de ellos, que dejen de tener tanto peso sus sentencias, que relativicemos sus discursos?

Porque en la radio, incluso el humor, en general no se va de agenda. “Uno habla de actualidad en un sentido acotado, porque se reduce a los temas que le interesan a los diarios y revistas”, dice Diego Recalde, y agrega: “Los medios son grandes islas salvajes donde hay que aprender a sobrevivir”.Y, en ese contexto, el buen imitador –aunque en solitario, sin guionistas y productores creativos que lo apuntalen- suele conseguir trabajo. Casi como una metáfora de lo que son las grandes emisoras en general, la imitación, la cruda imitación, es lo que se busca. Y en las pequeñas, las radios que están fuera del sistema, aún persiste la idea de que el humor es algo banal y se ponen serios, solemnes, perdiendo la oportunidad de contar con la risa, que es liberadora.

Ya lo había dicho Freud –de un modo distinto a éste, claro- La risa exorciza el miedo. Y el miedo estructura una sociedad. Los grandes medios, hoy, son los mayores monitores de control social. El miedo, el terror, y no el humor, son su especialidad. Echemos sobre eso un manto de (buen) humor.

TRES PREGUNTAS A TRES HUMORISTAS

Pedro Saborido (ex integrante del dúo Saborido-Quiroga, actual productor de Diego Capusotto)

1-¿Cuáles son los temas con los que trabajás para hacer humor?

No lo tengo claro. Pero supongo que son los que en ese momento me permiten encontrar algo gracioso. No hago últimamente programas que tengan que ver con actualidad. Desde hace tiempo mis trabajos tienen temas mas enraizados con lo cultural (en tanto conocimientos, costumbres, hábitos sociales) que con lo específicamente actual. Pueden salir de nuevas costumbres sociales o de observaciones.

2-¿De qué humoristas rescatás su trabajo? 

De muchos. De los últimos Martín Bilick, el único que imita con una vuelta de tuerca delirante. Y desde siempre Dolina.

3-¿Qué hay que tener para hacer humor en radio?
No sé.

Diego Recalde (guionista y actor. Integrante del equipo de El Show de la Noticia, conducido por Roberto Petinatto en FM 100)

1-¿Cuáles son los temas con los que trabajás para hacer humor?
Te hablo de mi caso, que es el que más conozco. Yo no hago imitaciones. Yo hago personajes. Pero esto no quiere decir que la agenda mediática no me influencie. Me influencia pero de un modo distinto. Porque al no ser la persona en cuestión, la realidad me afecta de manera lateral. Yo hago del hermano boliviano de González Oro. Toribio, el paraguayo doble de riesgo. Nacho, el cheto al que discriminan. El pantalón de Bucay. Marcelito, de la guardia urbana. La almohada de Lilita Carrió. El hijo de Borges. El enviado del Fondo Monetario Internacional. Eduardo Alcón, el hermano de Alfredo Alcón, entre otros.

2-¿De qué humoristas rescatás su trabajo? 
Fernando Peña. Es el que más me gusta.

3-¿Con qué se puede hacer humor?

Con todo menos con las tragedias. Con la tragedia se puede hacer humor pero luego de un tiempo. Porque la comedia es la tragedia varios años después.

Alejandro Sanz (integrante del Trío Laurel. Humorista en Radio Continental)

1- ¿Cuáles son los temas con los que trabajas para hacer humor?

En particular me gustan los temas en que puedo colocar la ironía, el doble sentido y tomar partido por el más débil. Me gustan los temas en los cuales me puedo reír del imbécil con poder (cualquier poder) desde el presidente hasta la maestra. Evito lo temas religiosos, deportivos o de catástrofes recientes.

2-¿De qué humoristas rescatás su trabajo? 

De los que hacen su trabajo profesional con seriedad y además tienen talento. No voy a dar nombres porque creo que el humorista que logra hacer reír al público cumple con su cometido, mas allá de que me guste a mí o no.

3-¿Qué hay que tener para hacer humor en radio?

Primero: talento para hacer que el otro se ria. Segundo: método de trabajo para mantener un nivel de calidad parejo. Tercero: comprender la línea editorial de la radio en la que trabajás, saber de que se ríe “esa” audiencia.